Soy Laura Ruiz Ortiz, fundadora de Mis Viajes Familiares. Detrás de este proyecto hay años de experiencia viajando por libre y con mis hijos, una trayectoria educativa y profesional internacional y una forma muy personal de entender mi trabajo: diseño cada viaje con el mismo cuidado y exigencia que si fuera para mí, adaptándolo a quienes van a vivirlo.
Mis Viajes Familiares nació de una necesidad que detectamos al organizar nuestros propios viajes. Siempre tratábamos de abaratar contratando directamente con agencias locales, pero una vez en destino nos encontrábamos con servicios que no se correspondían con lo contratado y problemas de organización. Resolverlos nos obligaba a dedicar a reclamaciones un tiempo que queríamos disfrutar en familia. Queríamos conservar el ahorro, pero con los servicios bien seleccionados y alguien que se implicara en que se cumpliera lo acordado.
Para hacer todo esto posible, ya contaba con una sólida formación y una amplia trayectoria profesional internacional, que han sido claves para gestionar un proyecto así. Sobre esa base, he dedicado años a seleccionar colaboradores, enseñarles cómo deben desarrollar nuestros viajes y negociar cada propuesta a fondo. Todo ese trabajo tiene un objetivo: ofreceros los mejores servicios al precio más económico posible, con mi preparación y supervisión incluidas sin que ello supongo un coste extra.
Cómo nació Mis Viajes Familiares
Viajar siempre había formado parte de mi vida y de mis decisiones profesionales. Durante años, mi trabajo me permitió moverme entre países y culturas, algo con lo que me sentía plenamente identificada.
Cuando nacieron mis hijos, cambió lo que quería para mi vida. Me seguía apasionando ese entorno internacional, pero los viajes profesionales empezaron a significar pasar un tiempo lejos de ellos que ya no quería perder. Quería seguir viajando, pero con mis hijos. Por eso decidí dejar mi trabajo y apostar por un proyecto propio que me permitiera seguir desarrollando mi carrera, negociando y trabajando con personas de otros países, y compartir los viajes con mi familia.
Como padres primerizos, también tuvimos dudas sobre cómo sería continuar viajando por libre con niños pequeños. Antes de que nuestro segundo hijo cumpliera un año hicimos nuestro primer gran viaje familiar. Descubrir el mundo a través de sus ojos y compartir su entusiasmo nos animó a seguir.
Viajar con ellos nos hizo mucho más cuidadosos con la preparación. Empezamos a estudiar cada trayecto, los alojamientos y las actividades pensando en las necesidades de todos. Queríamos salir de casa con la organización resuelta para dedicar el tiempo del viaje a disfrutar juntos.
Detrás de esas rutas había meses de investigación, conversaciones y negociación con empresas locales. A mí me apasionaba hacerlo y contaba con una experiencia profesional que me ayudaba a evaluar los servicios y conseguir buenas condiciones. Sabía que muchas familias compartían nuestras ganas de viajar, pero no disponían del tiempo necesario para preparar una ruta así ni de referencias suficientes para elegir con confianza.
Pero hubo otra experiencia que fue decisiva para crear Mis Viajes Familiares. Nosotros también contratábamos directamente con agencias locales para abaratar nuestros viajes, y nos encontramos con situaciones que no queríamos volver a vivir: servicios distintos de los acordados, alojamientos descuidados y problemas de organización que acababan consumiendo nuestras vacaciones. En ocasiones pasábamos más tiempo discutiendo con la agencia que disfrutando del destino.
Y no son situaciones que hayan quedado en el pasado. Sigo encontrándome con viajeros que han contratado por su cuenta y me piden ayuda porque lo que están viviendo no se corresponde con lo que habían acordado, y que terminan dedicando parte de sus vacaciones a discutir para conseguir una solución. Por eso doy tanta importancia a lo que se prepara y se exige antes del viaje: concretar los servicios, explicar al equipo cómo deben prestarse y dejar claras las condiciones que tienen que cumplirse en nuestras reservas.
Aquello me hizo ver cuánto podía aportar mi experiencia profesional. Quería que otros viajeros pudieran acceder a precios económicos sin tener que aprender a base de problemas qué debían comprobar, negociar o exigir.
Mis Viajes Familiares nació de unir mi trayectoria profesional, lo que había aprendido viajando y la vida que quería compartir con mis hijos. Seleccionar con criterio, preparar bien cada programa y enseñar a nuestros colaboradores cómo deben desarrollar nuestros viajes es mi forma de cuidar la ilusión y el esfuerzo que ponéis en ellos, para que podáis disfrutarlos con tranquilidad.
Experiencia internacional al servicio de cada viaje
Cursé mi carrera universitaria en Inglaterra, donde, además de adquirir un dominio fluido del inglés, descubrí cuánto me enriquecía vivir entre diferentes culturas. Después de diez años en el extranjero, siento el mundo como mi hogar. Al regresar a España, quería conservar ese entorno internacional también en mi vida profesional.
Por eso estudié un máster en Relaciones Internacionales y Comercio Exterior, que me permitió orientar mi carrera hacia el trabajo entre países. Durante diez años dirigí el departamento de exportación de una empresa, viajando, negociando y desarrollando relaciones comerciales en entornos internacionales.
Aquella etapa me permitió especializarme en negociación internacional, selección y evaluación de proveedores y dirección de equipos de trabajo en entornos multiculturales. Aprendí a contrastar lo que una empresa promete con lo que realmente puede ofrecer, negociar condiciones y coordinar a personas con distintas formas de trabajar para cumplir un objetivo común.
Hoy aplico esa preparación a cada propuesta: reviso presupuestos, negocio con los responsables, establezco prioridades y doy instrucciones concretas sobre cómo deben prestarse los servicios.
Mi experiencia dirigiendo equipos y trabajando entre países me ayuda a detectar riesgos y fallos de organización, anticipar sus posibles consecuencias y concretar qué debe cambiar. También me permite valorar si las explicaciones que recibo son coherentes y mantener la exigencia para que lo acordado se lleve a la práctica. Esa es la preparación que pongo al servicio de vuestro viaje, desde las primeras decisiones hasta la supervisión del programa.
Más adelante completé mi formación con un máster en Marketing Digital para desarrollar la presencia online de Mis Viajes Familiares y dar a conocer un proyecto que reunía mi experiencia profesional y mi pasión por viajar.
Diseño personalmente cada itinerario
Cada viaje empieza por escucharos. Me interesa saber quiénes viajáis, las edades de los niños si venís en familia, qué os ilusiona, qué ritmo os gusta llevar, vuestro presupuesto y aquello a lo que no queréis renunciar.
Con esa información diseño personalmente vuestro itinerario, desde el recorrido hasta la distribución de las noches y las experiencias que le darán sentido. Estudio las distancias, el tiempo que merece cada lugar, los alojamientos y las alternativas que mejor encajan con vosotros.
Lo preparo como haría con un viaje propio: pensando cómo se vivirá cada jornada, cuánto tiempo pasaréis en carretera, cuándo conviene parar y dónde merece la pena quedarse un poco más.
En cualquier viaje, importa tanto elegir los lugares que vais a visitar como disponer de tiempo suficiente para disfrutarlos. La distribución de las noches, los trayectos y las actividades puede marcar la diferencia entre pasar buena parte de las vacaciones haciendo traslados o vivir cada destino con el tiempo y el ritmo que merece.
A partir de ese diseño, coordino con la agencia local su organización y negocio los servicios necesarios para llevarlo a cabo. El punto de partida es vuestra experiencia: las decisiones sobre el itinerario responden a lo que os permitirá disfrutar más, por encima de la conveniencia logística o comercial del operador.
Colaboradores locales seleccionados durante años
Nos especializamos en pocos destinos para conocerlos en profundidad y mantener una relación continuada con agencias locales acreditadas y de confianza.
La selección de esos colaboradores exige tiempo. Valoro su capacidad de organización, los vehículos, los alojamientos con los que trabajan, la preparación de sus guías y su atención al viajero. También considero imprescindible su disposición y capacidad para adaptar su forma de trabajar a vuestras necesidades y a mis instrucciones. Desde las primeras propuestas contrasto lo que ofrecen, cuestiono las incoherencias y dejo claros los requisitos de nuestras reservas. La colaboración se construye comprobando que cumplen esos compromisos y que responden cuando surge una dificultad.
Durante estos años he conocido empresas cuya buena imagen en internet no se correspondía con su capacidad para organizar los servicios o responder ante un problema. También he visto alojamientos con buenas instalaciones que fallaban en gestión y mantenimiento, y otros cuyas fotografías prometían mucho más de lo que encontrábamos al llegar. Esas experiencias me han enseñado a mirar más allá de las fotografías y las reseñas, contrastar la información y valorar cómo trabajan realmente las personas a las que confiamos vuestro viaje.
Elegir un colaborador es el principio: después hay que enseñarle cómo queremos que se desarrollen nuestros viajes. Trabajo directamente con los responsables para concretar cómo aprovechar vuestro tiempo, qué atención esperamos y qué instrucciones deben recibir los guías. Es un trabajo continuado de explicación, corrección y supervisión, especialmente importante cuando el idioma y las diferencias culturales pueden dar lugar a malentendidos.
Esa exigencia tiene consecuencias concretas. He pedido que determinados vehículos dejaran de utilizarse en mis safaris por no cumplir los criterios de mantenimiento que considero imprescindibles. También he solicitado que no se asignaran a nuestras reservas guías que no seguían las instrucciones acordadas. El volumen de viajes que confiamos a nuestros colaboradores me da capacidad para reclamar mejoras y exigir atención a estos detalles.
Por eso, reservar con el mismo operador no significa recibir el mismo viaje. Vuestro programa lleva detrás mis decisiones sobre el recorrido, los servicios, las condiciones y la forma de atenderos. Es un trabajo que puede pasar desapercibido al comparar presupuestos, pero que se nota cuando estáis disfrutando del viaje.
Mejores condiciones y precios más competitivos que reservando directamente
Me dejo la piel buscando alternativas y negociando para ofreceros el viaje más económico posible dentro de vuestro presupuesto. Reviso cada propuesta y negocio una y otra vez los alojamientos y servicios, hasta agotar las posibilidades de mejorar las condiciones sin comprometer vuestra experiencia. Trabajo con márgenes muy ajustados y aprovecho nuestro volumen de reservas para conseguir condiciones que difícilmente se obtienen al contratar un único viaje.
Después de años revisando programas, he visto cómo algunos presupuestos se abaratan reduciendo el tiempo de safari o eliminando servicios que el viajero no siempre sabe identificar, pero que después afectan a su experiencia.
Para ajustar cada viaje a vuestro presupuesto, me implico en la búsqueda, selección y negociación de todos los servicios que forman parte del programa. Investigo opciones, comparo propuestas y trabajo con los responsables en destino para conseguir mejores tarifas y condiciones, insistiendo donde sé que podemos obtener más. Cada propuesta lleva ese esfuerzo: encontrar la combinación que mejor responde a vuestras preferencias y fechas, y negociar el conjunto para ofreceros el precio más económico posible sin recortar los servicios ni el cuidado de vuestra experiencia.
Por eso explico a los colaboradores dónde deben insistir en la negociación y qué servicios y condiciones necesitamos preservar. La propuesta que recibís ya lleva ese trabajo: una ruta pensada para vosotros, servicios seleccionados y un precio negociado con conocimiento de lo que incluye.
Así conseguimos, en muchos casos, precios más económicos que reservando individualmente los mismos servicios con la agencia local. Mi remuneración está integrada en el margen comercial que compartimos con nuestros colaboradores, por lo que mi diseño, negociación y supervisión no se añaden como un coste extra para vosotros. Recibís el resultado de todo ese trabajo dentro del precio de vuestro viaje.
Coordinamos cada detalle y defendemos vuestros intereses
Detrás de cada propuesta hay muchas horas de trabajo: diseñar la ruta, comparar alojamientos, consultar disponibilidades, ajustar servicios, negociar condiciones y coordinar con el equipo local todos los detalles.
Una vez confirmado el viaje, seguimos revisando que los servicios reservados se correspondan con lo acordado y que la agencia disponga de la información necesaria para atenderos correctamente.
Mi implicación continúa durante el viaje. Si algo no se corresponde con lo que hemos acordado o surge un problema que no se resuelve en destino, podéis contactar conmigo por WhatsApp e intervengo directamente ante los responsables. Conocer vuestro programa y haber establecido sus condiciones me permite defender lo contratado y reclamar una respuesta concreta, para que no tengáis que afrontar solos esas gestiones durante vuestras vacaciones.
Conozco vuestro programa, sé qué se ha contratado y hablo directamente con los responsables. Los años trabajando en estos destinos también me han enseñado a reconocer explicaciones que pueden parecer razonables a quien viaja por primera vez, pero que a veces encubren decisiones tomadas por comodidad o interés del proveedor. Esa experiencia me permite cuestionar las justificaciones, contrastar lo ocurrido y exigir que se respete lo acordado, reclamando las actuaciones necesarias y haciendo seguimiento de la respuesta.
Así contáis con el respaldo de profesionales en el destino y con nuestra implicación antes, durante y después del viaje. Mientras vosotros disfrutáis, nosotros nos ocupamos de las gestiones y defendemos vuestros intereses.
Viajes a medida para familias, parejas y grupos privados
Las familias siguen ocupando un lugar esencial en nuestra historia. Conocemos bien las dudas que surgen al preparar un gran viaje con niños y la importancia de adaptar el ritmo para que todos disfruten.
Hoy diseñamos también viajes para parejas y grupos privados de amigos que buscan una experiencia personalizada, flexible y adaptada a sus intereses. Los safaris privados en Kenia y los viajes a medida en nuestros destinos de especialización se preparan con el mismo criterio: conocer a quienes van a viajar, diseñar una ruta equilibrada y aprovechar el presupuesto de la mejor manera posible.
Trabajar con pequeñas empresas locales nos permite, además, apoyar a profesionales del destino y acercar a nuestros viajeros a su conocimiento del país.
Transparencia en la contratación
Mis Viajes Familiares presta un servicio de asesoramiento, diseño y mediación, que incluye la selección de servicios, la negociación y la coordinación y supervisión del programa acordado.
La contratación de los servicios turísticos se realiza a través de agencias locales acreditadas y con licencia, que formalizan las reservas y prestan los servicios siguiendo nuestras indicaciones, asumiendo las responsabilidades y garantías correspondientes a su prestación.
Esta forma de trabajar permite aprovechar el ahorro de contratar directamente con una agencia local, sumando mi diseño del viaje, la negociación de cada propuesta y la supervisión de lo acordado. A la capacidad operativa del equipo en destino se añaden mi atención cercana y mi implicación en cada reserva, sin un coste extra por mi trabajo.
Cuéntame cómo te gustaría viajar
Cada propuesta lleva detrás decisiones, conversaciones y muchas horas de dedicación. Me implico en ellas porque sé que un viaje puede ser una ilusión de años, una ocasión especial o un tiempo en familia que cuesta mucho reunir.
Mi trabajo consiste en dar forma a esa ilusión con un itinerario bien diseñado, servicios cuidadosamente elegidos y condiciones negociadas con atención.
Cuéntame con quién viajas y qué te gustaría vivir. Diseñaré vuestro viaje con el mismo cuidado que dedicaría al mío.
Contacta con nosotros
Mis Viajes Familiares ofrece un servicio personalizado de asesoramiento y mediación. Diseñamos vuestro viaje a medida, seleccionamos los servicios, negociamos tarifas y condiciones y supervisamos el programa acordado. Nuestra experiencia nos permite cuidar detalles que no siempre se aprecian en un presupuesto, sin que nuestra intervención encarezca el precio final del viaje.
La contratación del viaje y la formalización de todas las reservas se realizan a través de agencias locales cuidadosamente seleccionadas, que han acreditado disponer de las licencias necesarias. Estas agencias operan los servicios turísticos siguiendo el programa diseñado, las condiciones negociadas y las instrucciones de Mis Viajes Familiares, asumiendo el servicio técnico, las responsabilidades contractuales y las garantías del viajero correspondientes a dicha contratación.
