Mejor safari en África con niños: Kenia, Tanzania o Sudáfrica

Si estáis buscando cuál es el mejor safari en África con niños, probablemente una de las primeras dudas sea si realmente es un viaje adecuado para ellos y, sobre todo, cuál es la mejor edad para hacerlo. Después aparecen muchas otras preguntas: ¿aguantarán tantas horas de safari?, ¿qué ocurre si se ponen enfermos?, ¿es mejor Kenia, Tanzania o Sudáfrica?, ¿dónde resulta más cómodo viajar a África con niños?

Como ya sabéis, en Mis Viajes Familiares estamos especializados en viajes familiares y llevamos muchos años organizando safaris, especialmente en Kenia. En nuestra guía sobre cómo organizar un safari en Kenia podéis encontrar toda la información que hemos reunido durante estos años para preparar este viaje. Además, nosotros mismos empezamos a viajar de safari con nuestros hijos cuando eran muy pequeños. Nuestro primer gran safari en familia fue por Kenia y Tanzania cuando tenían dos y seis años, así que muchas de las dudas que ahora nos plantean otras familias también nos las hicimos nosotros antes de viajar.

Aquí quiero centrarme en otra cuestión: qué cambia realmente cuando hacemos un safari en África con niños y qué diferencias encontramos entre Kenia, Tanzania y Sudáfrica, los tres destinos que consideramos mejores del mundo para hacer un safari en familia después de haber viajado por los tres con nuestros hijos.

Soy Laura Ruiz Ortiz, fundadora de Mis Viajes Familiares. En esta comparación reúno lo que hemos vivido viajando con nuestros hijos y lo que tengo en cuenta al diseñar safaris para otras familias. Mi recomendación parte de conocer los tres destinos y de valorar cómo cambia el viaje cuando las edades, los días o el presupuesto son distintos.


¿Cuál es el mejor safari en África con niños para vuestra familia?

Kenia, Tanzania y Sudáfrica pueden ser magníficos destinos para hacer un safari en familia. Nosotros hemos viajado con nuestros hijos por los tres y volveríamos a hacerlo. La elección depende mucho más del tipo de viaje que queráis hacer, de la edad de los niños, del presupuesto y de cuánto queráis ocuparos vosotros mismos de la organización.

DestinoCuándo lo valoraríaQué miraría antes de decidir
KeniaQueréis un safari privado con guía y adaptar la ruta al ritmo de vuestra familia.Qué parques incluir, horas de carretera, habitaciones y presupuesto de todos.
TanzaniaConocer Serengueti y Ngorongoro es una prioridad del viaje.Días suficientes, distribución de las noches y coste del recorrido completo.
SudáfricaOs gusta conducir y queréis combinar Kruger con un viaje por libre.La organización que asumiréis y qué cambia si preferís safaris guiados.
Niños viendo hipopótamos durante un safari familiar en África

Kenia para un primer safari familiar con guía y una ruta a medida

Kenia nos parece especialmente equilibrada para un primer safari familiar porque podemos organizar un safari privado con guía, disponer de vehículos amplios, buscar alojamientos para presupuestos diferentes y adaptar el recorrido a la edad de los niños. Para nosotros esa capacidad de modificar el itinerario, las noches y el nivel de los alojamientos según cada familia es una de sus mayores ventajas.

Cuando una familia me dice que le hace ilusión un safari pero le preocupan las distancias y no quiere ocuparse de conducir, en Kenia puedo plantear recorridos muy distintos. Si el Masai Mara es la prioridad, podemos dedicarle más noches y limitar los cambios de alojamiento; si también queréis Amboseli, valoramos el tiempo y el presupuesto necesarios para incorporarlo. Esa posibilidad de elegir qué incluir y qué dejar para otro viaje es lo que me parece especialmente útil con niños pequeños y también cuando viajan abuelos.

Si esta forma de viajar encaja con vosotros, en nuestra guía de safari en Kenia con niños encontraréis nuestra experiencia y los consejos para preparar el viaje, incluidas las diferencias entre los itinerarios de 5, 6 y 7 días. También podéis pedirnos una propuesta para vuestra familia indicando fechas, edades y presupuesto aproximado.


Tanzania cuando Serengueti y Ngorongoro son vuestra prioridad

Tanzania ofrece una sensación de aventura difícil de superar y lugares como Serengueti y Ngorongoro son espectaculares. Viajar a Tanzania con niños también puede ser una experiencia fantástica, aunque las distancias y el presupuesto adquieren bastante importancia, especialmente si queremos mantener un determinado nivel de alojamiento durante varios días de safari.

En este caso yo empezaría por lo que queréis conocer y por los días reales que tenéis para hacerlo. Si el sueño de la familia es recorrer el Serengueti, merece la pena estudiar una ruta que os permita disfrutarlo y descansar entre las jornadas más largas. Lo que no haría es decidir solo por el nombre del país y después descubrir que el programa obliga a pasar cada noche en un sitio distinto o deja muy poco tiempo para los lugares que os hacían ilusión.

De acampada en Seronera con nuestros hijos durante un safari en África

Sudáfrica si disfrutáis conduciendo y organizando el viaje por libre

Sudáfrica tiene a su favor una infraestructura turística y sanitaria muy desarrollada y muchísima libertad para organizar el viaje por nuestra cuenta. Para una familia a la que le gusta conducir, preparar sus propios recorridos y combinar Kruger con un viaje más amplio por el país puede funcionar estupendamente.

Aquí la decisión también depende de cómo os gusta viajar a los adultos. Recorrer Kruger por vuestra cuenta permite decidir las paradas y organizar cada día, pero esa libertad lleva consigo conducir, buscar los animales y estar pendientes del recorrido. Si lo que deseáis es que un guía se ocupe de esa parte mientras disfrutáis con los niños.

Mi familia durante un safari en África

Buscar animales sigue formando parte de nuestros viajes cuando los niños crecen.


Qué cambia entre Kenia, Tanzania y Sudáfrica al viajar con niños

Elegir entre estos tres países cambia bastante cuando viajamos con niños. Aquí no voy a volver a comparar cuál tiene más fauna, dónde encontramos los paisajes más espectaculares o dónde podemos ver la Gran Migración, porque todo eso lo analizamos con mucho más detalle en Mejor safari en África: Kenia, Tanzania o Sudáfrica.

Aquí quiero centrarme exclusivamente en lo que cambia cuando hacemos ese mismo safari en familia: las edades de los niños, las horas dentro del vehículo, quién conduce, el espacio disponible, los alojamientos familiares, las distancias, el presupuesto y la flexibilidad que tendremos durante el safari.


La comodidad durante el safari cuando viajamos con niños

En Sudáfrica, una de las grandes ventajas de Kruger es poder recorrer el parque con nuestro propio coche y a nosotros nos encantó hacerlo. Con niños, sin embargo, significa asumir dos papeles al mismo tiempo. Eres tú quien conduce y busca los animales, pero sigues siendo también el padre o la madre que se ocupa de todo lo que sucede dentro del coche.

Y entonces aparece un buen avistamiento. Hay un montón de coches intentando colocarse para ver al animal, tú buscas un hueco mientras intentas no bloquear a nadie y, justo en ese momento, empiezas a escuchar desde detrás que uno no ve, que el otro se ha puesto delante o que ahora le toca a él. Esto nos ha pasado y forma parte también de la realidad de hacer un safari por libre en familia. No hace que la experiencia sea peor (nosotros disfrutamos muchísimo Kruger), pero eres padre o madre al mismo tiempo que conductor y responsable de la logística.

En Kenia y Tanzania, los safaris que organizamos se realizan con conductor-guía y en vehículos de safari amplios, habitualmente de hasta ocho plazas, y esto cuando viajas con niños se nota muchísimo. Mientras el guía conduce, busca animales, interpreta lo que está ocurriendo y se ocupa del recorrido, tú puedes dedicarte a hacer fotografías, responder a tus hijos o simplemente disfrutar con ellos. Además, disponer de espacio suficiente evita muchas de esas discusiones sobre quién mira primero por la ventanilla.

Naturalmente, en Sudáfrica también podemos contratar actividades guiadas en Kruger o alojarnos en reservas privadas donde los safaris se realizan con guía. Pero entonces el planteamiento y el presupuesto cambian respecto al viaje por libre que hace de Sudáfrica una alternativa tan interesante para muchas familias.

Madre e hijo durante un safari familiar en Sudáfrica

Cómo influye la edad de los niños al elegir el destino

Yo no escogería el país únicamente porque los niños tengan dos, seis o doce años. Miraría qué recorrido podemos preparar con las edades que tienen ahora y cómo os sentís vosotros ante ese viaje. En Kenia y Tanzania trabajamos con safaris privados y podemos valorar juntos los traslados, las noches y los alojamientos. Si os atrae Sudáfrica por la posibilidad de recorrerla por libre, la pregunta es también si os apetece asumir esa organización y la conducción mientras viajáis con ellos.

Con adolescentes puede pesar más que les ilusione un lugar concreto, la fotografía o un tipo de experiencia; con niños pequeños, quizá necesitéis dar más importancia a los descansos y a dormir varias noches en el mismo sitio. En ambos casos hay que comprobar las condiciones de las actividades y los alojamientos. La elección del país cobra sentido cuando la convertimos en un recorrido que funciona para vuestra familia.

Niños mirando hipopótamos durante un safari familiar en Sudáfrica

Durante un recorrido en familia por De Hoop, en Sudáfrica.


Las distancias y los días necesarios en cada destino

Este es probablemente uno de los aspectos que más tenemos en cuenta cuando diseñamos un safari familiar. Un adulto puede aceptar una jornada especialmente larga porque quiere conocer un determinado parque, pero encadenar varios días de muchas horas de carretera con niños pequeños puede terminar afectando al ritmo de todo el viaje.

Eso no significa que tengamos que eliminar cualquier traslado largo. Los parques están donde están y determinadas distancias son inevitables. Lo importante es que el itinerario tenga sentido en conjunto y que una jornada larga pueda compensarse después con dos o tres noches en el mismo lugar, en vez de convertir todo el safari en una sucesión de maletas, coche y cambios de alojamiento.

En Tanzania esto adquiere especial importancia si queremos conocer Serengueti y Ngorongoro. Las dimensiones del Serengueti y esa sensación de avanzar durante horas por espacios enormes forman parte precisamente de la aventura y a nosotros nos encantó, pero viajar a Tanzania con niños puede exigir jornadas largas, dependiendo de las zonas que queramos recorrer.

En Sudáfrica las distancias dentro de Kruger pueden parecer pequeñas sobre el mapa, pero se conduce despacio, paramos continuamente buscando animales y cualquier avistamiento puede hacer que nos detengamos durante bastante tiempo. Cuando vamos por libre, además, somos nosotros quienes tenemos que controlar los horarios.

Kenia nos permite diseñar recorridos familiares muy diferentes según la edad de los niños y los días disponibles. Eso no significa que Nairobi, Amboseli, Samburu, Nakuru o Masai Mara estén unos al lado de otros. Precisamente por eso nosotros no recomendamos intentar incluir todos los parques posibles en pocos días. Preferimos seleccionar bien las zonas y dejar varias noches en determinados lugares para que el viaje no se convierta en hacer y deshacer maletas cada mañana.


El presupuesto familiar al comparar los tres países

Para comparar un safari en Kenia, Tanzania y Sudáfrica, pediría siempre el importe para toda la familia con las edades y las habitaciones que necesitáis. Un precio por adulto no permite saber cuánto pagaréis si viajáis con dos niños, si podéis compartir habitación o si alguno ya paga determinadas tarifas de adulto. También comprobaría si estáis comparando el mismo número de noches, entradas y servicios.

En Kenia podemos valorar cómo cambia el presupuesto al concentrar el safari en menos parques o dedicarle un día más para repartir mejor los traslados. En Tanzania, si queréis incluir Serengueti y Ngorongoro, conviene empezar por un recorrido con tiempo suficiente y después buscar los alojamientos que encajen. En Sudáfrica, un viaje conduciendo vosotros mismos requiere sumar el alquiler del coche, combustible, entradas, alojamientos y comidas antes de compararlo con un safari organizado con guía.

Mi recomendación es decidir qué necesitáis para disfrutar del viaje y ajustar después la combinación de ruta y alojamientos. Si os encaja Kenia, en el apartado sobre cuánto cuesta un safari con niños os explico cómo trabajamos el presupuesto familiar y qué datos necesitamos para preparar una propuesta.


La asistencia médica al elegir dónde hacer el safari

Y después está la situación mucho menos habitual: que realmente se produzca una urgencia médica. En ese caso sí necesitamos saber qué posibilidades de asistencia existen en cada destino y, sobre todo, qué ocurre si nos encontramos dentro de un parque lejos de una ciudad.

De los tres países, Sudáfrica es el que cuenta con una infraestructura sanitaria más desarrollada, especialmente en el sector privado. Esto no quiere decir que mientras recorremos Kruger tengamos un hospital al lado (el parque es enorme), pero si para una familia con un bebé o con niños pequeños el acceso a una buena asistencia médica pesa especialmente en la decisión, Sudáfrica parte con ventaja.

En Kenia encontramos buenos hospitales privados principalmente en Nairobi, mientras que algunos parques se encuentran bastante alejados de la capital. Amboseli está aproximadamente a cuatro horas y media o cinco horas de Nairobi por carretera, aunque existen centros médicos más próximos en localidades como Loitokitok y Kimana. En Masai Mara, una de las referencias hospitalarias por carretera es Narok y, desde determinadas zonas de la reserva, podemos estar hablando de unas dos horas, aunque el tiempo varía mucho según dónde nos encontremos, las pistas y las condiciones del día.

En Tanzania ocurre algo parecido cuando entramos en el Serengueti. En la zona central existe asistencia básica en Seronera, mientras que una de las referencias para disponer de una infraestructura médica más completa es FAME Medical, en Karatu, cerca de Ngorongoro. Desde la zona central del Serengueti podemos estar hablando de aproximadamente cuatro horas por carretera, aunque nuevamente dependerá del punto exacto en el que nos encontremos y del estado de las pistas.

Precisamente para esas situaciones excepcionales, en los safaris que organizamos tanto en Kenia como en Tanzania incluimos evacuación médica aérea para emergencias en zonas remotas. Es una cobertura que esperamos no tener que utilizar nunca, pero si se produjera una urgencia grave no tendríamos que plantearnos únicamente un traslado de varias horas por carretera.

Las distancias que menciono son referencias orientativas por carretera, no tiempos garantizados de asistencia. Antes de viajar hay que comprobar las necesidades de cada niño, la cobertura del seguro y las condiciones de la evacuación incluida en el programa. Esa evacuación tampoco sustituye al seguro médico de viaje. Para las recomendaciones sanitarias personales, conviene consultar con un profesional que conozca vuestro caso y el recorrido previsto.


Elegir el safari y preparar una propuesta para vuestra familia

Si ya tenéis bastante claro el destino y estáis pensando en hacer un safari en Kenia, en nuestra guía sobre safari en Kenia con niños encontraréis mucha más información específica. Y si todavía estáis valorando cómo organizar el viaje, también hemos contado nuestra experiencia sobre viajar a Kenia por libre y por qué no funciona exactamente igual que hacerlo en otros destinos africanos. En Sudáfrica, por ejemplo, nosotros sí organizamos gran parte del viaje por nuestra cuenta y podéis verlo en nuestra ruta sobre qué ver en Sudáfrica por libre.

En Mis Viajes Familiares estamos especializados en viajes familiares y llevamos años organizando safaris privados en Kenia y Tanzania. Sabemos que no se puede diseñar igual un viaje para una pareja que para una familia con un bebé, dos niños pequeños, adolescentes o varias generaciones viajando juntas.

Si estáis pensando en hacer un safari en Kenia o Tanzania con niños, no necesitáis tener decidido qué parques queréis visitar, qué alojamientos elegir ni cuántas noches pasar en cada lugar. Contadnos cuántos sois, las edades de vuestros hijos, cuándo queréis viajar, cuántos días tenéis y vuestro presupuesto aproximado.

A partir de ahí nos encargamos nosotros de buscar la combinación que mejor encaje con vuestra familia y preparar un safari privado en África a medida.

¿Estáis pensando en hacer un safari en África con vuestros hijos? Si queréis hacer un safari en familia pero todavía no sabéis qué recorrido puede encajar mejor con vosotros, podemos preparar un safari privado en Kenia o Tanzania adaptado a vuestra familia, teniendo en cuenta las edades de los niños, los días disponibles y vuestro presupuesto. Solo tienes que dejarnos un mensaje en el formulario de contacto qeu dejamos acontinuación:


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