Qué ver y hacer en la Ruta Jardín de Sudáfrica (Garden Route)

La Ruta Jardín de Sudáfrica, conocida como Garden Route, reúne playas, bosques, pueblos costeros y reservas naturales que permiten combinar visitas muy diferentes en un mismo recorrido. Si estás buscando qué ver y hacer en la Garden Route, aquí compartimos nuestra experiencia por etapas, con los alojamientos que elegimos, las paradas que más disfrutamos y lo que organizaríamos de otra manera después de haberla recorrido en familia y con nuestro propio coche de alquiler.

Aunque el recorrido clásico de la Ruta Jardín se sitúa entre Mossel Bay y Storms River, muchos viajeros lo incorporan a una ruta más amplia desde Ciudad del Cabo hacia Port Elizabeth (actual Gqeberha). Nosotros también lo hicimos así. Desde Ciudad del Cabo comenzamos visitando los pingüinos de Betty’s Bay y haciendo noche en Hermanus. Continuamos por Cabo Agulhas y De Hoop y, después, recorrimos Mossel Bay, Wilderness, Knysna, Robberg y Tsitsikamma.

Al terminar esta etapa seguimos hasta Addo Elephant National Park para hacer nuestro primer safari del viaje. Por eso, en este artículo incluimos también las paradas anteriores a la Garden Route propiamente dicha, para que podáis entender cómo organizamos todo el recorrido desde Ciudad del Cabo y decidir cuáles queréis incluir en vuestra propia ruta.

Esta etapa forma parte de nuestro viaje a Sudáfrica por libre de 23 días, donde podéis consultar el itinerario completo, el presupuesto y los consejos para combinar la costa con Santa Lucía, Esuatini y Kruger. Como teníamos mucho que contar sobre la Ruta Jardín, hemos preferido dedicarle este artículo para explicar las visitas con más detalle.

No todas las paradas nos entusiasmaron por igual y en algunas nos faltó tiempo. Aquí os contamos qué vimos y qué hicimos en la Garden Route, cómo fue cada jornada, qué lugares disfrutamos especialmente y cuáles priorizaríamos después de haber realizado el recorrido completo.

Cómo organizamos nuestro recorrido por la Garden Route

Para recorrer la Ruta Jardín de Sudáfrica por libre alquilamos un coche automático que recogimos en Ciudad del Cabo y devolvimos en el aeropuerto de Port Elizabeth, después de visitar Addo. Nunca habíamos conducido por la izquierda y preferimos elegir un automático para no tener que estar pendientes también del cambio de marchas. Tampoco habíamos llevado antes un coche automático, pero adaptarnos a ambas cosas nos resultó mucho más sencillo de lo que imaginábamos.

El coche nos permitió organizar las paradas a nuestro ritmo y cambiar los planes cuando lo necesitamos. Si queréis saber dónde hicimos la reserva, utilizamos este buscador de coches de alquiler, donde podéis comparar compañías, precios y condiciones para vuestras fechas. Al buscar, indicad los puntos de recogida y devolución de vuestro recorrido para consultar el precio correspondiente.

Desde Ciudad del Cabo nos resultó sencillo incorporarnos a la N2 y las carreteras principales de esta parte del recorrido nos parecieron buenas y bien señalizadas. Disponer de nuestro propio coche fue fundamental para poder hacer los distintos desvíos y combinar localidades costeras, miradores, reservas naturales y senderos durante estas jornadas.

Desde que salimos de Ciudad del Cabo hasta que volamos a Durban pasamos seis noches recorriendo esta parte de Sudáfrica. Dormimos una noche en Hermanus, De Hoop, Mossel Bay, Plettenberg Bay, Storms River y Addo.

Este fue nuestro recorrido:

  • Ciudad del Cabo, Betty’s Bay y Hermanus: visitamos la colonia de pingüinos de Stony Point y dormimos en Hermanus.
  • Hermanus, Cabo Agulhas y De Hoop: pasamos por el punto más meridional de África y continuamos hasta De Hoop Nature Reserve, donde pasamos una noche.
  • De Hoop y Mossel Bay: disfrutamos de la mañana en la reserva y continuamos después hasta Mossel Bay.
  • Mossel Bay, Wilderness, Knysna y Plettenberg Bay: hicimos varias de las paradas más conocidas de la Garden Route y terminamos el día en Plettenberg Bay, después de recorrer Robberg Nature Reserve.
  • Plettenberg Bay y Tsitsikamma: continuamos hasta Tsitsikamma National Park, donde hicimos la ruta de los puentes colgantes, y después dormimos en Storms River.
  • Storms River y Addo Elephant National Park: por la mañana temprano continuamos hasta Addo, donde hicimos nuestro primer safari por libre en Sudáfrica. Al día siguiente devolvimos el coche en el aeropuerto de Port Elizabeth y volamos a Durban.

Aunque la Garden Route propiamente dicha se extiende entre Mossel Bay y Storms River, hemos incluido también las etapas anteriores porque formaron parte del mismo recorrido en coche desde Ciudad del Cabo. Así podéis ver cómo enlazamos Hermanus, Cabo Agulhas y De Hoop con la Ruta Jardín y cómo continuamos después hacia Addo.

Pingüinos en Stony Point, Ciudad del Cabo, en Sudafrica

Qué ver en Hermanus: pingüinos de camino y avistamiento de ballenas

Nuestra primera etapa nos llevó desde Ciudad del Cabo hasta Hermanus, donde pasamos la noche. Antes de llegar nos desviamos por la carretera costera R44, conocida como Clarence Drive, para visitar Stony Point, la colonia de pingüinos africanos de Betty’s Bay. Era una parada que nos apetecía hacer, aunque ya habíamos visto pingüinos en Boulders Beach durante la excursión por la península del Cabo.

Nosotros recomendamos conocer ambas colonias porque las visitas nos parecieron bastante diferentes. En Boulders Beach, con la playa y el mar de fondo, quizá conseguimos fotografías más bonitas, pero también encontramos muchísima gente. En Stony Point disfrutamos de la visita más a nuestro aire, sin tanto agobio, y pudimos detenernos a observar los pingüinos con tranquilidad.

Aquí los animales estaban más repartidos y, durante nuestra visita, muchos se encontraban en la zona que no daba al mar, por lo que las fotos nos quedaron menos vistosas. Sin embargo, disfrutamos igual viéndolos. Aunque ya los hayáis visto en la península del Cabo, no descartaríamos esta parada: los entornos son distintos y, para nosotros, mereció la pena conocer los dos.

Después continuamos hasta Hermanus y fuimos primero a este apartamento, donde nos alojamos, que estaba bastante bien. Una vez instalados, salimos andando hacia el centro para comer. Nos encontramos con un lugar muy agradable, con terrazas y ambiente junto al mar, de esos que te dan ganas de quedarte algo más de tiempo nada más llegar.

Comiendo al aire libre en Hermanus, uno de los lugares imprescindibles que ver en la Garden Route

Comimos en una de las terrazas y para la tarde teníamos previsto recorrer el Cliff Path, el paseo junto a los acantilados de Hermanus, para disfrutar de las vistas e intentar ver ballenas desde tierra. Sin embargo, empezó a llover a mares y tuvimos que cambiar de planes. Como habíamos llegado andando y no parecía que fuera a escampar, terminamos pidiendo un Uber para regresar al apartamento sin acabar completamente empapados.

Aunque nosotros no pudimos recorrerlo, el Cliff Path nos parece una de las visitas imprescindibles de Hermanus. Podéis dejar el coche en el aparcamiento público de Gearings Point y comenzar desde allí el paseo junto a los acantilados, deteniéndoos en los distintos miradores desde los que se pueden buscar ballenas durante la temporada.

Mapa de The Cliff Path en Hermanus

Para la mañana siguiente habíamos reservado una excursión en barco para ver ballenas en Hermanus, pero también nos la cancelaron por el mal tiempo. Nos quedamos con muchísimas ganas porque era una de las actividades que más nos apetecían de esta parada. Si queréis incluirla en vuestro recorrido, os dejamos aquí el enlace de la excursión que reservamos nosotros para ver ballenas en Hermanus, aunque finalmente no pudimos disfrutar de la salida.

Nuestra experiencia en Hermanus quedó muy condicionada por la lluvia, pero el lugar nos pareció encantador. Con buen tiempo habríamos disfrutado mucho paseando junto al mar, buscando ballenas desde los acantilados y sentándonos tranquilamente en alguna terraza. Por eso, aunque nosotros apenas pudimos aprovechar la estancia, nos quedamos con la impresión de que merece la pena dedicarle tiempo.

La vecina localidad de Gansbaai es famosa por sus salidas de buceo en jaula con tiburones, una actividad que durante años estuvo muy asociada al tiburón blanco. Sin embargo, los avistamientos han cambiado y la presencia de orcas ha contribuido a desplazar a los blancos de algunas zonas habituales. Si vuestra ilusión es ver esa especie en concreto, conviene preguntar por los avistamientos recientes antes de reservar.

Más adelante, en el apartado de Mossel Bay, os contamos dónde hay actualmente más posibilidades de ver al tiburón blanco, para que lo tengáis en cuenta al organizar vuestra ruta.


De Hermanus a De Hoop, pasando por Cabo Agulhas

Si os preguntáis qué ver en la Garden Route entre Hermanus y De Hoop, una de las paradas más singulares es Cabo Agulhas, el punto más meridional de África. Esta etapa nos permitió combinar carretera, paisajes costeros y una visita muy simbólica antes de continuar hasta una de las reservas que más nos gustaron durante el viaje.

Desde Hermanus continuamos hasta Cabo Agulhas, pasando por Bredasdorp, localidad desde la que se toma el desvío hacia el cabo. El trayecto desde Bredasdorp nos llevó aproximadamente media hora. Una vez allí, seguimos las indicaciones hacia el faro y continuamos por la carretera hasta llegar al monumento que señala el punto donde se encuentran el océano Índico y el Atlántico, donde nos hicimos la típica fotografía familiar.

Para llegar al monumento hay que seguir los carteles que conducen hasta el faro de Cabo Agulhas y, una vez pasado este, continuar un poco más por una pequeña carretera adoquinada. Lo más práctico es acercarse primero hasta el monumento para hacerse la foto y, después, regresar unos metros para dejar el coche en el aparcamiento del faro y visitar la zona con calma.

Junto a la costa también encontramos senderos con pasarelas de madera y unos paisajes preciosos. Nuestra parada fue bastante breve porque después continuábamos hacia De Hoop, pero Cabo Agulhas nos gustó más de lo que esperábamos y nos habría gustado disponer de más tiempo para recorrer esta zona y visitar el faro.

Para seguir la ruta, desde Cabo Agulhas hay que deshacer el camino por la misma carretera hasta regresar a Bredasdorp. Justo al llegar, y antes de tomar el desvío hacia De Hoop, encontramos una gasolinera, supermercados y varios lugares donde comprar comida preparada.

Nosotros aprovechamos esta parada para repostar y comprar comida antes de entrar en la reserva. Nos vino muy bien llevar la cena y algunas provisiones para preparar en nuestra casa de De Hoop, que tenía cocina. Si reserváis un alojamiento self catering, os recomendamos hacer aquí la compra porque dentro de la reserva no hay gasolinera ni un supermercado donde abastecerse con facilidad.

El último tramo hasta De Hoop fue por una pista de tierra. Había llovido muchísimo y durante buena parte del trayecto no teníamos cobertura. Sin embargo, con el SUV compacto que llevábamos (que no era un 4×4) no tuvimos ningún problema. Seguimos las indicaciones, condujimos con calma y llegamos con más facilidad de la que habíamos imaginado.

Nos alojamos en una de las casas de De Hoop Collection, en la zona de De Hoop Village, con tres habitaciones, cocina y una zona de braai que nos encantó, donde encontramos avestruces nada más llegar. Dormir dentro de la reserva fue parte de la experiencia y una de las razones por las que nos alegramos tanto de haber incluido esta parada.

En la costa de Koppie Alleen disfrutamos de las dunas, de unos paisajes increíbles y de las ballenas que veíamos saltar en la distancia. También hicimos el Nature Drive, una salida en vehículo de safari con un guía que sabía muchísimo sobre la fauna y la flora. Durante el recorrido nos sorprendieron además con una parada para tomar café, té y unos bollitos con vistas al humedal.

Solo pasamos una noche en De Hoop y se nos quedó corta. Nosotros dedicaríamos al menos dos noches para poder disfrutar de las actividades, las dunas y la reserva con más tranquilidad. Fue una de las grandes sorpresas de nuestro recorrido y por eso le hemos dedicado un artículo aparte con nuestra experiencia y consejos para visitar De Hoop.


Desde De Hoop a Mossel Bay: alojamiento y tiburón blanco en la Garden Route

Disfrutamos tanto de De Hoop que aprovechamos la mañana en la reserva antes de continuar hacia Mossel Bay, donde llegamos ya de noche. Esta parada nos sirvió principalmente para dormir y descansar antes de continuar recorriendo la Garden Route al día siguiente.

Uno de los lugares que podéis visitar en Mossel Bay es la zona costera de Cape St. Blaize, donde se encuentran el faro y el St Blaize Trail, un sendero que recorre los acantilados con vistas al océano. Estaba muy cerca de nuestro alojamiento, pero nosotros no llegamos a conocerlo porque nuestra estancia en Mossel Bay fue únicamente de una noche.

Lo que sí podemos recomendar por nuestra experiencia es el alojamiento: alquilamos esta casita encantadora con vistas al mar, que nos gustó muchísimo. Aunque solo pasamos una noche, fue un lugar muy agradable para descansar y su ubicación nos habría permitido acercarnos andando a la zona del faro y del paseo costero.

Casita donde nos alojamos en Mossel Bay, unos de los lugares imprescindibles que ver en la garden route, que recorrimos en familia durante nuestro viaje a Sudáfrica

Mossel Bay también puede interesaros si queréis hacer una excursión de buceo en jaula para intentar ver tiburón blanco. Las salidas suelen dirigirse hacia Seal Island, donde vive una colonia de focas. Según los operadores, el trayecto desde el puerto hasta la zona de buceo puede durar unos diez minutos, aunque la actividad completa dura más y depende de las condiciones del mar.

Aunque durante años muchos viajeros asociaron esta actividad con Gansbaai, Mossel Bay es actualmente una de las zonas donde se realizan estas salidas. Nosotros no hicimos la excursión, por lo que no podemos contaros una experiencia de primera mano. Antes de reservar preguntaríamos siempre por los avistamientos recientes, ya que la presencia de estos animales cambia y nunca está garantizada.

Nos habría gustado quedarnos más tiempo para conocer el faro y recorrer aunque fuera un tramo del St Blaize Trail, pero durante este viaje preferimos dedicar más tiempo a De Hoop y Robberg Nature Reserve.


Qué ver y hacer en la Garden Route: Wilderness, Knysna y Robberg Nature Reserve

Desde Mossel Bay continuamos nuestra ruta por Wilderness, Knysna y Robberg Nature Reserve antes de dormir en Plettenberg Bay. Fue una jornada muy variada en la que combinamos varios de los lugares más conocidos que ver en la Ruta Jardín con una caminata por una de las reservas que más nos gustaron de esta parte del viaje.

Hasta Wilderness tardamos aproximadamente cuarenta minutos desde Mossel Bay, aunque había obras por el camino. Queríamos parar en Dolphin Point, un mirador junto a la N2 desde el que se contempla la costa. Viniendo desde Mossel Bay queda al otro lado de la carretera, así que hay que continuar hasta poder cambiar de sentido y regresar para acceder al aparcamiento. Nosotros no pudimos visitarlo porque el carril contrario estaba cortado por las obras.

Lo que sí hicimos fue subir al mirador de Map of Africa, a unos diez minutos en coche desde la zona de Wilderness. Desde allí se ve una colina cubierta de vegetación y rodeada por un meandro del río Kaaimans, cuyo contorno recuerda al mapa de África. Es una parada para contemplar el paisaje desde arriba, con el río y el bosque formando esa silueta tan característica.

Map of Africa es uno de los lugares más importantes que ver en Wildrenes durante un viaje por la ruta jardín en Sudafrica

La carretera de subida estaba asfaltada en su mayor parte, salvo el tramo final. Encontramos algunos baches que, con la lluvia de los días anteriores, estaban llenos de agua, pero pudimos pasar sin problemas con nuestro coche. Nos bastó con conducir despacio en ese último tramo y no nos pareció necesario llevar un vehículo especial para llegar al mirador.

Desde Wilderness continuamos hacia Knysna, otros cuarenta minutos aproximadamente. Primero nos dirigimos al aparcamiento del Waterfront, la zona junto al agua donde se concentran tiendas y restaurantes, y después seguimos hacia The Heads. Estas dos grandes formaciones rocosas enmarcan la salida de la laguna al océano y son uno de los paisajes más conocidos de esta parada de la Garden Route.

Waterfront en Knysna, durante nuestra ruta recorriendo sudafrica en familiaMirador de The Heads en Knysna, otro de los lugares más importantes qeu ver en la gaarden route de Sudáfrica

Desde el Waterfront hasta la zona de The Heads tardamos unos diez o quince minutos en coche. Nos acercamos a la parte baja, junto al agua, donde encontramos un aparcamiento y un par de restaurantes. Aprovechamos para comer allí (pagamos unos 40 € los cuatro, con bebidas incluidas) y desde esa zona pudimos acercarnos a distintos puntos desde los que contemplar las vistas.

Wilderness y Knysna nos parecieron lugares agradables, con zonas residenciales muy cuidadas, casas preciosas y jardines, y nos mostraron una cara de Sudáfrica bastante diferente de otras zonas que conoceríamos durante el resto del viaje. Ese contraste fue también una de las cosas interesantes de recorrer el país en coche.

A medida que avanzamos por Sudáfrica encontramos realidades muy diferentes, desde estas zonas residenciales acomodadas hasta otras localidades donde las viviendas eran mucho más humildes y las condiciones de vida también parecían muy distintas. Para nosotros, recorrer Sudáfrica en coche tuvo también ese valor, porque nos permitió observar esos contrastes y ampliar la imagen que teníamos del país más allá de los parques nacionales y de las visitas turísticas.

Después de comer continuamos hacia Robberg Nature Reserve, situada a unos cuarenta minutos de The Heads. La reserva ocupa una península con acantilados, playas y senderos junto al océano y terminó siendo una de las visitas que más disfrutamos durante esta etapa.

En Robberg hay tres recorridos principales: el corto, Gap Circuit, de unos 2,1 km; el intermedio, Witsand Circuit, de unos 5,5 km; y el completo, Point Circuit, de unos 9,2 km. La distancia no es lo único que hay que valorar al elegir porque también cuentan el terreno, el tiempo disponible y cuánto queráis deteneros a disfrutar de las vistas.

Robberg Nature Reserve, durante nuestro viaje a Sudafrica en familia. Uno de los lugares más importantes que ver.

Nosotros terminamos haciendo la ruta corta. Siendo ya por la tarde y con tantos tramos junto a los acantilados, preferimos caminar tranquilamente y disfrutar de lo que nos diera tiempo a conocer. Nos quedamos con ganas de recorrer más, pero no de hacerlo pendientes del reloj.

Una de las cosas que más disfrutamos fue detenernos a observar las focas en el agua. Pasamos un buen rato mirando cómo nadaban e incluso saltaban y fue uno de esos momentos del viaje en los que apetece quedarse simplemente observando. Robberg nos pareció precioso.

Focas en Robberg Nature Reserve, uno de los lugares imprescindibles que ver durante un viaje por la ruta jardín.

Esa noche nos alojamos en Plettenberg Bay, en este apartamento que habíamos reservado para visitar Robberg. Nuestra parada allí estuvo centrada en la reserva y el alojamiento estaba situado cerca de Robberg y en una zona con varias tiendas y restaurantes para aprovisionarse o cenar.

Si queréis hacer una de las rutas más largas de Robberg, nosotros le reservaríamos más tiempo dentro de la jornada. Wilderness y Knysna se pueden combinar durante el recorrido, pero Robberg es un lugar en el que merece la pena poder detenerse y disfrutar del paisaje sin estar pendiente del reloj.


Qué hacer en la Garden Route: visitar Tsitsikamma National Park

A la mañana siguiente salimos de Plettenberg Bay y pusimos rumbo a Tsitsikamma National Park, otra de las paradas más conocidas de la Ruta Jardín. Este parque nacional costero es famoso por sus puentes colgantes sobre la desembocadura del río Storms, sus senderos entre bosque autóctono y los paisajes donde los acantilados se encuentran con el océano Índico.

Al llegar a la entrada del parque enseñamos nuestra Wild Card. Allí nos entregaron el permiso de entrada y salida, un plano y la información sobre los distintos recorridos disponibles. Nosotros fuimos directamente al aparcamiento de los puentes colgantes porque era la visita que más nos interesaba.

El sendero hasta los puentes transcurre entre vegetación y no nos pareció especialmente complicado, aunque tiene bastantes escaleras y pasarelas de madera que suben y bajan. Durante el camino vimos muchos dassies, que se movían entre las rocas y la vegetación. A los niños les parecían muy graciosos y fueron uno de los alicientes del paseo.

Cuando llegamos a la desembocadura del Storms River encontramos cerrado el gran puente colgante principal. Esto pudo influir bastante en nuestra percepción de Tsitsikamma porque era una de las imágenes que más asociábamos al parque y una de las visitas que más ganas teníamos de hacer. Aun así, el recorrido permite combinar bosque y costa en una caminata bastante accesible.

Una vez terminamos la visita a los puentes colgantes, nuestra idea era comer en el restaurante del parque y después visitar el Big Tree antes de dirigirnos al alojamiento. Sin embargo, el restaurante estaba ocupado por un grupo muy numeroso y llevábamos bastante hambre, así que decidimos ir directamente a Storms River para comer. Del Big Tree ni nos acordamos, aunque nos habría gustado conocerlo.

Después buscamos nuestro alojamiento, hicimos el check-in y nos instalamos en este pequeño y acogedor bungalow, que tenía un jardín precioso. Tras descansar un rato salimos a dar un paseo por Storms River, compramos algunas cosas para preparar la cena y el braai y nos sentamos a tomar una cerveza en uno de los bares.

Pasamos la tarde y la noche en el jardín del alojamiento, al calor del fuego del braai y acompañados por algunos monos que se movían por los alrededores. Fue una forma muy agradable de terminar el día, aunque Tsitsikamma no terminó de impresionarnos tanto como esperábamos. El cierre del puente principal pudo influir en nuestra experiencia y, además, veníamos de disfrutar muchísimo de De Hoop y Robberg.

A la mañana siguiente salimos temprano hacia Addo Elephant National Park, donde hicimos nuestro primer safari por libre en Sudáfrica y pasamos una noche dentro del parque. Al día siguiente devolvimos el coche en el aeropuerto de Port Elizabeth y volamos a Durban para continuar nuestro viaje hacia Santa Lucía, Esuatini y Kruger.

La experiencia de Addo la contamos con más detalle en nuestra guía de Sudáfrica por libre, porque a partir de aquí comienza otra etapa del viaje.


¿Merece la pena hacer la Garden Route? Nuestra valoración

Después de recorrerla, nos alegramos de haber incluido la Garden Route en nuestro primer viaje a Sudáfrica. Nos permitió conocer paisajes costeros, pequeñas localidades, senderos y reservas naturales muy diferentes de los lugares que visitaríamos posteriormente. De Hoop fue una de las grandes sorpresas del viaje, Robberg nos pareció precioso y Hermanus nos dejó con ganas de regresar con mejor tiempo.

No todas las paradas nos gustaron de la misma manera. Wilderness y Knysna fueron agradables y nos interesó conocer esa parte del país, mientras que Mossel Bay fue fundamentalmente un lugar donde dormir porque nuestra estancia fue muy breve. Tsitsikamma era uno de los lugares sobre los que llevábamos mayores expectativas y nos impresionó menos, aunque encontrar cerrado el gran puente colgante sobre la desembocadura del Storms River condicionó nuestra experiencia.

Durante esta parte del recorrido dormimos cada noche en un alojamiento diferente. Nos alegramos de haber conocido todos estos lugares, pero después de completar nuestro viaje buscaríamos una alternativa que nos permitiera cambiar menos de alojamiento y pasar más noches en cada sitio. Es algo que merece la pena tener en cuenta al organizar la ruta, sobre todo si viajáis con niños o simplemente preferís un ritmo más tranquilo.

Nuestra valoración está también inevitablemente condicionada por nuestra pasión por los safaris y los parques naturales. Como sabéis, nos dedicamos a organizar safaris en Kenia y llevamos muchos años viajando a África, así que este tipo de experiencias tienen un peso especial para nosotros.

Después de recorrer Sudáfrica, nosotros creemos que sus parques naturales y los safaris son una de las partes más espectaculares del viaje y, por eso, si volviéramos a diseñar nuestro itinerario, les dedicaríamos más tiempo. Esta es nuestra forma de viajar y explica nuestra valoración de la Garden Route, pero si vuestra prioridad es combinar costa, senderismo, pueblos y reservas naturales, probablemente esta parte del país tendrá mucho más peso en vuestro recorrido.

Esto no significa que pensemos que la Garden Route no merece la pena. Todo lo contrario, nos alegramos de haberla recorrido en nuestro primer viaje y de haber conocido una parte de Sudáfrica que, de otra forma, nos habríamos perdido. Simplemente, después de conocer el país, tenemos más claro qué tipo de experiencias priorizaríamos nosotros en un segundo viaje.

En nuestra ruta completa por Sudáfrica por libre podéis ver cómo encajamos la Garden Route dentro de nuestros 23 días y, sobre todo, cómo organizaríamos ahora el itinerario para cambiar menos de alojamiento y dedicar más tiempo a otras zonas del país.

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