Si estás buscando qué ver y hacer en Santa Lucía, Sudáfrica, probablemente ya hayas leído algo sobre sus famosos hipopótamos. Sin embargo, después de pasar dos noches allí descubrimos que esta pequeña localidad de KwaZulu-Natal ofrece muchísimo más. Desde Santa Lucía puedes recorrer iSimangaliso Wetland Park, llegar hasta las playas de Cape Vidal, navegar por el estuario entre hipopótamos y cocodrilos y combinar la estancia con un safari en Hluhluwe-iMfolozi.
Nosotros incluimos Santa Lucía después de recorrer Ciudad del Cabo, la Garden Route y Addo Elephant National Park. Desde Port Elizabeth (actual Gqeberha) volamos a Durban y continuamos en coche por KwaZulu-Natal antes de entrar en Esuatini y seguir hacia Kruger. Esta zona terminó siendo una de las sorpresas del viaje y, después de conocerla, tenemos claro que incluso le habríamos dedicado algún día más.
Además, fue a partir de esta parte de la ruta cuando empezamos a notar todavía más el contraste con las primeras etapas del viaje. En algunas zonas de Ciudad del Cabo y la Garden Route habíamos encontrado paisajes, pueblos costeros y zonas residenciales que podían resultarnos relativamente familiares. Al avanzar por KwaZulu-Natal y llegar a Santa Lucía empezó a cambiar esa sensación.
Aparecieron paisajes más salvajes, grandes espacios naturales, carreteras rodeadas de vegetación y una presencia cada vez mayor de fauna. Todo empezó a resultarnos más diferente, más exótico y, a nuestro parecer, también más espectacular, una sensación que aumentaría todavía más al continuar hacia Esuatini y Kruger. Los parques naturales y la fauna terminaron siendo para nosotros el gran «guau» de este viaje por Sudáfrica.
En este artículo os contamos qué vimos y qué hicimos en Santa Lucía, nuestro recorrido completo por iSimangaliso, dónde vimos hipopótamos, cómo incorporamos el safari en Hluhluwe-iMfolozi a la ruta y cuántos días dedicaríamos ahora a esta parte de Sudáfrica.
Toda esta etapa forma parte de nuestra ruta de 23 días por Sudáfrica por libre, donde podéis consultar el itinerario completo, los alojamientos, el presupuesto y cómo distribuiríamos ahora los días después de haber realizado el viaje.

Cómo llegar a Santa Lucía, Sudáfrica
Después de nuestro último safari en Addo condujimos hasta el aeropuerto de Port Elizabeth, donde devolvimos el coche de alquiler. Volamos a Durban por la tarde y, al llegar, recogimos un nuevo vehículo para continuar la segunda parte del viaje hasta Johannesburgo. Para reservar nuestros coches utilizamos este buscador de vehículos de alquiler, que nos permitió comparar las distintas opciones para cada tramo del recorrido.
Si vuestro itinerario continúa hacia Esuatini, como el nuestro, indicadlo al hacer la reserva y comprobad la autorización y el suplemento correspondiente para cruzar la frontera con el vehículo. Es un detalle importante que conviene tener previsto desde el momento de reservar el coche, especialmente si vais a continuar después hacia Kruger siguiendo una ruta similar a la nuestra.
Como aquella jornada había empezado muy temprano haciendo safari y nuestro vuelo llegaba por la tarde, preferimos no continuar directamente hasta Santa Lucía. Dormimos en este apartamento tan ideal en Ballito, cerca del aeropuerto de Durban y bien situado para continuar la ruta a la mañana siguiente. Llegamos ya de noche y sin cena, pero pedimos comida online y nos la llevaron al apartamento sin ningún problema.
Al día siguiente pusimos rumbo a Santa Lucía tomando de nuevo la N2 hasta el desvío hacia Mtubatuba y continuando por la R618. Durante este trayecto empezamos a conocer una parte diferente de Sudáfrica, atravesando zonas rurales de KwaZulu-Natal, pequeñas poblaciones y comunidades en las que la cultura zulú tiene una importante presencia. Uno de los aspectos que más nos interesó de nuestro viaje fue precisamente conocer esos contrastes y observar realidades muy diferentes dentro del mismo país.
Nosotros recomendamos hacer la ruta en este sentido, desde Durban hacia Santa Lucía, Esuatini y finalmente el Parque Nacional Kruger, porque nos parece mucho más interesante dejar Kruger para el final del viaje. Fue también el orden que seguimos nosotros y nos gustó cómo el recorrido fue cambiando progresivamente a medida que avanzábamos hacia algunos de los grandes parques naturales y zonas de safari de esta parte de Sudáfrica.
Sin embargo, muchos viajeros hacen esta ruta al contrario. Si queréis llegar a Santa Lucía desde Esuatini, podéis salir del país por el paso fronterizo de Lavumisa/Golela, continuar hasta enlazar con la N2 y seguir hacia el sur pasando por la zona de Mkuze y Hluhluwe. A la altura de Mtubatuba tendréis que tomar la R618, que conduce hasta Santa Lucía. Conviene comprobar siempre los horarios actualizados del paso fronterizo antes del viaje.
Al llegar a Santa Lucía hicimos el check-in en este apartamentito con piscina comunitaria, donde nos alojamos durante dos noches. Después salimos a comer y a conocer un poco el pueblo. Para entonces yo ya estaba completamente enganchada al bobotie, uno de los platos típicos de Sudáfrica, así que me alegró comprobar que también podía encontrarlo aquí.
Al terminar hicimos algunas compras para el braai de aquella noche y nos preparamos para una de las actividades que más ganas teníamos de hacer en Santa Lucía, la excursión para ver hipopótamos y cocodrilos que te cuento más abajo.

Qué ver y hacer en Santa Lucía, Sudáfrica
Aunque los hipopótamos son probablemente la imagen más conocida de Santa Lucía, hay bastantes más cosas que hacer si utilizáis la localidad como base para conocer esta parte de KwaZulu-Natal. Nosotros estuvimos dos noches y visitamos el estuario, iSimangaliso y Cape Vidal, además de hacer un safari en Hluhluwe-iMfolozi el día que continuamos la ruta. Después de nuestra experiencia, dedicaríamos tres noches a Santa Lucía para poder disfrutar de todo con más calma, aunque dos noches pueden ser suficientes si dispones de muchos días para tu viaje.
Paseo en barco para ver hipopótamos y cocodrilos
Una de las actividades más conocidas es el paseo en barco por el estuario de Santa Lucía, que forma parte de iSimangaliso Wetland Park. Las excursiones suelen durar alrededor de dos horas y permiten acercarse a los grupos de hipopótamos, buscar cocodrilos del Nilo y observar la abundante avifauna del estuario mientras el guía explica las características de este ecosistema.
Hay dos embarcaderos principales, Siyabonga Jetty y Sunset Jetty, por lo que conviene comprobar bien desde cuál sale vuestro barco cuando reservéis. Siyabonga Jetty se encuentra junto al puente de entrada a Santa Lucía y desde allí operan pequeñas embarcaciones, mientras que Sunset Jetty está dentro de la localidad, al final de McKenzie Street, y también parten desde allí barcos de mayor capacidad.
Nosotros hicimos esta excursión y nos gustó muchísimo, especialmente porque hasta entonces habíamos visto los animales principalmente desde el coche. Encontrar varios grupos de hipopótamos en el agua y poder detenernos a observarlos tranquilamente desde el barco fue una experiencia completamente diferente. Más abajo os contamos nuestro paseo por el estuario con mucho más detalle.

Recorrer iSimangaliso Wetland Park y llegar hasta Cape Vidal
Para nosotros, esta fue una de las grandes sorpresas de Santa Lucía. Desde Bhangazi Gate podéis entrar con vuestro propio coche en Eastern Shores y recorrer diferentes carreteras y loops hasta llegar a Cape Vidal. Durante el camino se atraviesan humedales, praderas y bosques costeros donde pueden verse rinocerontes, búfalos, hipopótamos, cocodrilos, cebras, kudús y numerosos antílopes y aves.
Lo especial es que el recorrido termina junto al océano Índico. Cape Vidal combina safari y playa en una misma jornada, algo que no habíamos encontrado en otros parques del viaje. Nosotros tardamos unas cuatro horas en llegar desde la entrada porque fuimos haciendo prácticamente todos los desvíos que nos interesaban y nos habría gustado disponer de más tiempo para quedarnos en la playa. Más adelante os contamos nuestra ruta completa por iSimangaliso, con los loops, miradores y paradas que hicimos.
Pasear por el Estuary Boardwalk
Otra actividad muy sencilla que podéis hacer desde Santa Lucía es recorrer el Estuary Boardwalk, una pasarela que atraviesa la zona próxima al estuario entre vegetación y continúa hacia la playa. Es un paseo fácil de combinar con otras visitas y permite disfrutar de una perspectiva diferente de esta zona sin tener que dedicarle una jornada completa.
Nosotros lo hicimos por la tarde después de regresar de iSimangaliso y llegamos hasta la zona de Estuary Beach, rodeada de dunas. Aunque es un paseo accesible, seguís estando junto a un espacio habitado por fauna salvaje, incluidos hipopótamos y cocodrilos, por lo que conviene respetar las indicaciones y mantener siempre la precaución.

Conocer la cultura zulú en Veyane Cultural Village
Una de las cosas que nos quedó pendiente fue visitar Veyane Cultural Village, situado en Khula Village, a las afueras de Santa Lucía. Las visitas permiten acercarse a distintos aspectos de la cultura zulú, sus costumbres, artesanía, viviendas tradicionales, música y danza, y conocer algo más de la vida de las comunidades de esta zona de KwaZulu-Natal.
Nosotros teníamos previsto hacerlo la mañana que abandonábamos Santa Lucía, pero finalmente cambiamos los planes porque nos pudo nuestra afición por los safaris y decidimos entrar en Hluhluwe-iMfolozi. Me quedé con ganas de conocerlo, así que sería precisamente una de las actividades que incorporaría si volviéramos y pasáramos las tres noches que ahora recomendamos.
Hacer un safari en Hluhluwe-iMfolozi
Santa Lucía también es una buena base para visitar Hluhluwe-iMfolozi Park, una de las grandes reservas de KwaZulu-Natal. Es un parque conocido especialmente por sus rinocerontes y se puede recorrer tanto por libre con vuestro propio vehículo como mediante safaris guiados que parten desde Santa Lucía.
Nosotros lo hicimos de una manera que nos permitió aprovechar el desplazamiento hacia la siguiente etapa: entramos por Nyalazi Gate, atravesamos el parque haciendo safari, paramos en Hilltop Resort y salimos posteriormente por Memorial Gate para continuar hacia Pongola. Más adelante os contamos nuestra experiencia completa y los animales que vimos.
Ver hipopótamos por las calles de Santa Lucía al anochecer
Una de las peculiaridades más sorprendentes de Santa Lucía es que los hipopótamos salen del agua durante la noche para alimentarse y pueden aparecer por las calles y jardines del pueblo. Encontraréis incluso carteles advirtiendo de su presencia, porque estos desplazamientos nocturnos forman parte de la vida cotidiana de una localidad situada junto al estuario.
Eso no significa que haya que salir a buscarlos a pie ni acercarse para conseguir una fotografía. Son animales salvajes y potencialmente muy peligrosos, por lo que si os encontráis con uno hay que mantener mucha distancia, no interponerse en su camino y dejarle siempre espacio suficiente.

Hacer alguna ruta a pie
Si disponéis de más tiempo, alrededor de Santa Lucía también existen opciones para caminar, entre ellas Igwalagwala Trail e Iphiva Trail, además de diferentes paseos guiados. Son otra forma de conocer el entorno, la vegetación y las aves sin que todas las actividades de estos días tengan que hacerse desde el coche.
En la zona de Mission Rocks también existen recorridos a pie junto a la costa. Algunas rutas dependen de las mareas, por lo que conviene informarse antes de comenzar y tener presente que estáis recorriendo un espacio natural en el que puede haber fauna salvaje.
Otras actividades que hacer en Santa Lucía
Si disponéis de tres o más noches, todavía hay más alternativas. En la zona se pueden realizar safaris guiados al amanecer, al atardecer o por la noche, además de otras actividades relacionadas con la naturaleza. También existen opciones para recorrer determinadas zonas a caballo, una forma completamente diferente de disfrutar del paisaje.
Dependiendo de la época del año, podéis encontrar además excursiones para observar ballenas y actividades relacionadas con las tortugas marinas durante la temporada de anidación. Son opciones que nosotros no hicimos, pero que pueden ser interesantes si disponéis de más días o vuestro viaje coincide con la temporada adecuada.

Hipopótamos en Santa Lucía: nuestra experiencia en el paseo en barco por el estuario
Como os contábamos antes, una de las actividades que hicimos en Santa Lucía fue el paseo en barco por el estuario para ver hipopótamos y cocodrilos. El tour dura alrededor de dos horas y nosotros elegimos una embarcación pequeña, con capacidad para unas 15 personas. Nos gustó mucho este formato porque éramos pocos pasajeros, podíamos movernos para observar mejor los animales y navegábamos bastante cerca del nivel del agua.
Durante el recorrido, el guía iba explicándonos curiosidades sobre el humedal mientras buscaba los distintos grupos de hipopótamos que viven en el estuario. El sistema de Santa Lucía alberga una población muy numerosa y fuimos encontrando diferentes grupos a medida que avanzábamos. Durante el día pasan gran parte del tiempo en el agua y nosotros los veíamos aparentemente muy tranquilos, dejando fuera apenas los ojos, las orejas y el hocico.
El barco podía detenerse durante bastante tiempo junto a cada grupo, así que no se trataba simplemente de localizarlos y continuar. Pudimos observarlos bastante cerca y con calma, ver cómo se movían, se agrupaban y desaparecían bajo el agua para volver a aparecer unos segundos después. Después de tantos safaris en coche, contemplar la fauna prácticamente a la altura del agua nos pareció una experiencia completamente diferente.
Y aunque los hipopótamos fueron los grandes protagonistas, también vimos cocodrilos del Nilo y numerosas aves durante el recorrido. El guía iba localizando animales y explicándonos lo que encontrábamos mientras navegábamos, por lo que la excursión terminó siendo mucho más que salir simplemente a buscar hipopótamos y nos permitió conocer mejor el ecosistema del estuario.
Si queréis hacer esta actividad durante vuestro viaje, podéis reservar exactamente el mismo paseo en barco por el estuario de Santa Lucía que hicimos nosotros, en una embarcación pequeña de unas 15 personas. Podéis reservar aquí el paseo para ver hipopótamos y cocodrilos en Santa Lucía. Nosotros preferimos este tipo de barco más pequeño porque éramos pocos pasajeros y pudimos disfrutar de los avistamientos con bastante tranquilidad.
Al terminar el paseo, justo a la salida del embarcadero, encontramos unos niños haciendo un pequeño baile zulú para los visitantes a cambio de unas monedas. Nos quedamos un rato mirándolos y les dimos algunas antes de regresar al apartamento. Después terminamos el día preparando nuestro braai, algo que a esas alturas del viaje ya se había convertido casi en una tradición.

Qué ver en iSimangaliso Wetland Park por libre: nuestra ruta hasta Cape Vidal
Como os adelantábamos antes, una de las jornadas que más nos gustó durante nuestra estancia en Santa Lucía fue la que dedicamos a recorrer iSimangaliso Wetland Park por libre hasta Cape Vidal. Entramos hacia las ocho de la mañana por Bhangazi Gate, la entrada a Eastern Shores situada a pocos kilómetros del centro de Santa Lucía. Aparcamos, realizamos los trámites de acceso y nos entregaron el permiso para atravesar la barrera. Guardadlo durante toda la visita porque también os lo pueden pedir al salir.
Nuestro recorrido combinó la carretera principal hacia Cape Vidal con diferentes loops y desvíos secundarios. Precisamente esta posibilidad de ir entrando y saliendo de paisajes y ecosistemas completamente diferentes fue una de las cosas que más nos gustó de recorrer iSimangaliso por libre. En una misma jornada pudimos ver animales, recorrer humedales, caminar hasta pequeños miradores y terminar frente al océano Índico.
Además, hacerlo con nuestro propio coche nos permitió decidir sobre la marcha dónde detenernos y qué desvíos tomar. No intentaría recorrer todos los caminos simplemente por completar el mapa, porque las distancias engañan muchísimo cuando vas parando para buscar animales. Nosotros tardamos aproximadamente cuatro horas en llegar a Cape Vidal, aunque por la carretera principal pueda parecer que el recorrido será mucho más rápido.
Qué ver en iMboma Pan y Vlei Loop
Uno de nuestros primeros desvíos fue iMboma Pan, donde encontramos una charca con hipopótamos. Durante esta primera parte de la jornada también empezamos a ver kudús, cebras y otros animales, así que enseguida comenzaron las paradas. Después regresamos a la carretera principal y entramos en Vlei Loop, que discurre junto a Ngunuza Vlei, un humedal de aguas poco profundas.
Aquí volvimos a encontrar hipopótamos y pudimos ver algunos incluso fuera del agua, además de cebras, kudús y facóqueros. No conseguimos completar todo el circuito porque encontramos un tramo cerrado y tuvimos que dar la vuelta. La pista estaba en malas condiciones, pero la parte que sí pudimos recorrer nos gustó mucho.
El estado de estos caminos puede cambiar, especialmente después de las lluvias, por lo que merece la pena preguntar al entrar qué loops se encuentran cerrados. También es buena idea llevar descargado el mapa de Eastern Shores y decidir sobre la marcha qué desvíos hacer en función del tiempo que tengáis y de cómo estén las pistas.
Qué ver en Mission Rocks
Continuamos después hacia Mission Rocks. Tras llevar buena parte de la mañana recorriendo zonas muy tranquilas, aquí nos sorprendió encontrar bastante gente. El paisaje también cambió completamente y dejamos atrás los humedales para llegar a una costa rocosa preciosa. Antes de alcanzar la playa encontramos pequeños aparcamientos desde los que comenzaban senderos cortos hacia distintos miradores.
Hicimos uno de ellos y llegamos a un punto con unas vistas muy bonitas, aunque reconozco que los carteles de at your own risk («bajo vuestra propia responsabilidad») no me dejaban del todo tranquila. Una cosa era recorrer el parque dentro del coche y otra bajar con los niños y caminar entre la vegetación sabiendo que seguíamos dentro de un espacio natural con fauna salvaje.
Además, no fue el único lugar donde encontramos este tipo de advertencias y empezábamos a tener la sensación de que bajábamos del coche bajo nuestra responsabilidad en todas partes. Disfrutamos de las vistas y de poder caminar un poco después de tantas horas de coche, aunque tampoco nos entretuvimos demasiado antes de continuar la ruta.
Mission Rocks tiene una costa rocosa completamente diferente de la playa que encontraríamos después en Cape Vidal. Con la marea baja quedan al descubierto zonas entre las rocas y existen pequeños recorridos por la costa, por lo que si queréis dedicarle más tiempo merece la pena comprobar previamente el estado de la marea.
En la zona de acceso a las rocas había otro aparcamiento y baños y allí nos encontramos también con nubes enormes de mosquitos. Nosotros llevábamos las ventanillas subidas, pero vimos un vehículo de safari abierto cuyos ocupantes lo estaban pasando bastante peor. Cuando aparcamos, nuestro coche seguía completamente cubierto de mosquitos, que poco a poco fueron desapareciendo.

Forest Loop y kuMfazana Hide
Otra de las paradas que hicimos fue kuMfazana Hide, al que se accede por Forest Loop. El camino tenía pavimentadas únicamente dos franjas estrechas por las que circulaban las ruedas del coche, mientras el resto permanecía sin asfaltar. La carretera conducía hasta un aparcamiento desde el que se llegaba caminando al observatorio.
Como no, aquí también había avisos de que bajabas bajo tu responsabilidad y empezábamos a tener la sensación de estar corriendo riesgos todo el tiempo. Desde el hide pudimos contemplar kuMfazana Pan y detenernos un rato a observar el humedal antes de continuar hacia Cape Vidal.
Esta combinación de carreteras, pequeños loops, charcas, observatorios y paradas en las que podíamos bajar del coche fue precisamente una de las cosas que más nos gustó de iSimangaliso Wetland Park. No tuvimos la sensación de estar haciendo únicamente un safari, sino de ir descubriendo espacios completamente diferentes a medida que avanzábamos hacia la costa.

Qué ver en Cape Vidal
Habíamos entrado en iSimangaliso sobre las ocho de la mañana y llegamos a Cape Vidal aproximadamente a las doce. Es decir, tardamos unas cuatro horas porque fuimos entrando en loops, buscando animales y haciendo todas las paradas anteriores. Cuando empiezas a acercarte a Cape Vidal ya vas encontrando merenderos, alojamientos y diferentes instalaciones, pero para llegar a la playa tenéis que continuar con el coche prácticamente hasta el final, donde encontraréis la zona de aparcamiento.
Allí hay también baños y, en teoría, una pequeña gasolinera y un puesto donde se pueden comprar algunas cosas. Sin embargo, cuando nosotros estuvimos tanto la gasolinera como el puesto de helados estaban cerrados, así que yo entraría con suficiente combustible, agua y comida si tenéis intención de pasar allí varias horas. En la zona hay también instalaciones con duchas, aunque conviene tener en cuenta que algunos servicios pueden no estar siempre operativos.
Y entonces llegamos a la playa. Cape Vidal tiene una playa enorme, larguísima y realmente espectacular, mucho más grande de lo que esperábamos encontrar después de pasar toda la mañana recorriendo iSimangaliso. Había gente bañándose y familias que claramente no habían ido únicamente a conocer el parque: llevaban bañador, toallas, mesas, sillas, comida y todo lo necesario para montar allí su pequeño «chiringuito» y pasar buena parte del día en la playa.
Nosotros no habíamos planteado la jornada de esa manera. A mis hijos no les entusiasma especialmente pasar horas en la playa, así que ni siquiera se nos había ocurrido llevar bañadores y toallas. Además, aquella tarde queríamos recorrer el Estuary Boardwalk de Santa Lucía, por lo que tampoco teníamos previsto quedarnos varias horas en Cape Vidal. Nuestro plan era recorrer iSimangaliso, llegar hasta la costa y regresar después a Santa Lucía para comer.
La visita a iSimangaliso se puede plantear de formas muy diferentes dependiendo del tiempo que tengáis. Nosotros estuvimos unas seis horas dentro del parque (entramos sobre las ocho y salimos alrededor de las dos), recorriendo los diferentes loops, haciendo paradas y llegando hasta Cape Vidal, y después regresamos a Santa Lucía para comer y continuar con el Estuary Boardwalk por la tarde.
Pero si disponéis de todo el día y os gusta la playa, podéis alargar perfectamente la visita y dedicar varias horas a Cape Vidal. En ese caso, llevaríamos comida, bastante agua, bañadores y toallas para preparar un picnic, descansar después de recorrer el parque e incluso daros un chapuzón antes de emprender el camino de regreso. Es una de las ventajas de iSimangaliso: podéis organizar una visita de unas horas como hicimos nosotros o convertirla en una excursión de día completo combinando el recorrido por el parque con unas horas de playa.

Rinocerontes y búfalos junto a la carretera principal
Y no todos los buenos avistamientos llegaron al internarnos por los loops. En la propia carretera principal encontramos dos rinocerontes comiendo tranquilamente, con varios búfalos a su lado. Estaban bastante lejos, pero nos detuvimos un rato para observarlos antes de continuar nuestro recorrido hacia Cape Vidal.
Más adelante, en Esuatini, tendríamos la oportunidad de ver rinocerontes muchísimo más cerca, pero aquellos fueron uno de los avistamientos que más nos llamaron la atención durante nuestro recorrido por iSimangaliso. Además, lo curioso fue que a la vuelta volvimos a fijarnos y los dos rinocerontes seguían allí, acompañados por los búfalos, aunque entonces la vegetación había hecho que resultara bastante más difícil verlos.
Fue también una buena demostración de que en iSimangaliso no todos los animales aparecen al internarse por los loops y caminos secundarios. Merece la pena seguir mirando alrededor incluso cuando circuláis por la carretera principal, porque nosotros encontramos allí una de las escenas que recordamos de aquel día.

Grassland Loop: uno de los recorridos más largos de iSimangaliso
Para regresar tomamos Grassland Loop, y aquí conviene tener en cuenta que no estamos hablando de uno de los pequeños desvíos que encontraréis durante la ruta. Tiene alrededor de 18 kilómetros y es uno de los loops más largos de Eastern Shores, por lo que hay que contar con bastante más tiempo para recorrerlo, especialmente si vais haciendo paradas como nosotros.
La primera parte fue precisamente la que más nos gustó. El recorrido pasa por zonas de humedales y extensiones de agua, con paisajes muy bonitos y varios puntos donde podéis detener el coche, bajar y contemplar el entorno con más tranquilidad. En una de estas paradas volvimos a ver hipopótamos en el agua, así que fuimos alternando la conducción con pequeñas paradas para disfrutar del paisaje.
Después el entorno va cambiando y aparecen zonas más abiertas de pradera. Recorrer Grassland Loop permite conocer otros paisajes de iSimangaliso, diferentes a los que habíamos visto durante la ida hacia Cape Vidal, con zonas de agua, humedales y grandes espacios abiertos. Sin embargo, en nuestra experiencia no fue un recorrido especialmente bueno para ver animales y, durante buena parte del trayecto, encontramos bastante menos fauna que en otras zonas del parque.
La carretera estaba algo deteriorada en algunos puntos. En buena parte del recorrido se circulaba siguiendo dos franjas pavimentadas por las que pasaban las ruedas del coche, pero encontramos algún tramo en el que no estaban en demasiado buen estado. Y sabiendo que era un loop tan largo, nos quedaba cierta incertidumbre sobre si podríamos completarlo o si encontraríamos más adelante algún punto que nos obligara a dar la vuelta.
A esa sensación contribuía también que parecía una zona bastante más solitaria. Había momentos en los que no veíamos ningún otro vehículo y teníamos la impresión de habernos internado muchísimo más de lo esperado. Sin embargo, era más una sensación que un aislamiento real: bastaba con detenernos un rato en alguno de los puntos de observación para que terminara apareciendo otro coche por detrás y comprobáramos que había más gente haciendo el mismo recorrido.
Finalmente pudimos completar los aproximadamente 18 kilómetros de Grassland Loop sin ningún problema importante. En cuanto a fauna, durante buena parte del recorrido vimos bastante poco: había «pumbas» por todas partes, pero poco más. Los hipopótamos que habíamos encontrado en las zonas de agua al principio fueron uno de los pocos avistamientos destacables de este loop.
Nos quedamos, por tanto, más con los paisajes, los humedales y la sensación de recorrer una parte mucho más tranquila de Eastern Shores que con la cantidad de animales. Después de una mañana entrando en distintos loops y de nuestra parada en Cape Vidal, Grassland Loop fue una forma muy bonita y diferente de hacer el camino de regreso hacia Santa Lucía.

Qué animales vimos en iSimangaliso Wetland Park
Salimos del parque aproximadamente a las dos de la tarde. Al terminar el recorrido habíamos visto rinocerontes, búfalos, hipopótamos, cocodrilos, cebras, kudús, facóqueros, diferentes antílopes y muchísimas aves. Algunos de los mejores encuentros fueron precisamente aquellos rinocerontes y búfalos que encontramos juntos junto a la carretera principal.
Fue una jornada muy completa y precisamente eso fue lo que más nos gustó de visitar iSimangaliso por libre: poder combinar fauna, humedales, miradores, pequeños recorridos a pie y una playa como Cape Vidal dentro del mismo día. Más que por una enorme concentración de animales, nosotros recordaríamos esta jornada por la variedad de paisajes y experiencias que fuimos encontrando durante el recorrido.
Estuary Boardwalk en Santa Lucía
Y todavía nos quedaron ganas de seguir paseando. Como os contábamos antes entre las cosas que podéis hacer en Santa Lucía, por la tarde recorrimos también el Estuary Boardwalk, una pasarela de madera que sigue parte del estuario y permite conocer a pie otro de los paisajes de iSimangaliso. Después de haber pasado prácticamente todo el día entrando y saliendo del coche, nos apetecía terminar la jornada caminando un poco.
El recorrido comienza en la zona próxima al St Lucia Ski Boat Club y Sugarloaf y la pasarela tiene aproximadamente 500-600 metros. Va elevada sobre el terreno y atraviesa vegetación costera y zonas de manglar junto al canal del estuario. Es un paseo sencillo y completamente diferente del recorrido en coche que habíamos hecho aquella mañana por Eastern Shores.
Además de disfrutar del paisaje, merece la pena ir mirando hacia el agua y la vegetación porque esta zona forma parte del hábitat de hipopótamos, cocodrilos y numerosas aves. Nosotros ya habíamos visto muchos animales durante el día y habíamos hecho el paseo en barco por el estuario el día anterior, así que aquí disfrutamos sobre todo de poder caminar tranquilamente y contemplar el entorno desde otra perspectiva.
La pasarela no termina directamente en la orilla del océano. Al finalizar llegamos a una zona arenosa rodeada de grandes dunas y desde allí continuamos hacia Estuary Beach. Esa transición entre el estuario, los manglares, las dunas y finalmente la playa es precisamente una de las partes más bonitas del paseo.
Nosotros llegamos hasta la zona de la playa y pasamos allí un rato antes de emprender el regreso. No es una actividad que necesite ocuparos media jornada, por lo que se puede combinar perfectamente con una visita a iSimangaliso durante la mañana, como hicimos nosotros. Si preferís dedicar más tiempo a la zona, podéis continuar caminando por la playa o simplemente quedaros disfrutando del paisaje antes de regresar por la misma pasarela.
Después volvimos al apartamento y terminamos nuestra última noche en Santa Lucía con otro braai. Habíamos empezado el día recorriendo iSimangaliso entre humedales, rinocerontes, hipopótamos y Cape Vidal y lo terminamos caminando junto al estuario. Fue una forma muy tranquila de cerrar una de las jornadas que más nos gustaron de nuestra estancia en Santa Lucía.

Safari en Hluhluwe-iMfolozi desde Santa Lucía
Otra de las visitas que podéis incorporar desde Santa Lucía es Hluhluwe-iMfolozi Park, aunque nosotros no le dedicamos un día independiente. Lo incluimos precisamente el día que abandonamos Santa Lucía y continuábamos nuestra ruta hacia Pongola, antes de entrar en Esuatini. De esta forma pudimos atravesar el parque haciendo safari y convertir un día de desplazamiento en otra jornada de avistamientos.
Desde Santa Lucía nos dirigimos hacia Mtubatuba y continuamos por la R618 hasta Nyalazi Gate, situada a unos 53–54 kilómetros. Esta entrada se encuentra en el sector de iMfolozi y es la más lógica si llegáis desde Santa Lucía. Nosotros entramos por aquí con la idea de atravesar el parque hacia el norte, llegar hasta Hilltop y salir posteriormente por Memorial Gate, en lugar de regresar después al mismo punto por el que habíamos entrado.
Esta posibilidad nos vino genial para nuestro itinerario porque después continuábamos hacia Pongola y Esuatini. Hluhluwe-iMfolozi tiene tres accesos (Nyalazi y Cengeni en el sector de iMfolozi y Memorial Gate en el de Hluhluwe) y ambos sectores están comunicados dentro de la reserva, por lo que podéis entrar por una puerta y salir por otra.
El parque es enorme, con unas 96.000 hectáreas, así que atravesarlo haciendo safari no significa simplemente conducir de una puerta a otra. Hay carreteras secundarias, loops, miradores y puntos de observación donde podéis ir desviándoos en función del tiempo disponible. Nosotros teníamos además que controlar bastante el reloj porque queríamos llegar a Pongola antes de que anocheciera.
Durante el recorrido vimos elefantes, rinocerontes, cebras y otros animales, aunque nuestra experiencia concreta fue que el día anterior habíamos encontrado más fauna recorriendo iSimangaliso. Cada safari es diferente y los avistamientos dependen muchísimo del día, de la zona que recorráis y también de la suerte, así que esto no significa que Hluhluwe-iMfolozi tenga menos animales.
De hecho, Hluhluwe-iMfolozi está especialmente ligado a la conservación del rinoceronte y es uno de los lugares históricos de Sudáfrica para esta especie. El parque fue fundamental en los programas de recuperación y conservación del rinoceronte blanco cuando su población había quedado reducida a cifras extremadamente bajas.
Hilltop Resort: nuestra parada para comer
Una de las paradas que más disfrutamos fue Hilltop Resort, situado ya en el sector de Hluhluwe. Como su propio nombre deja imaginar, se encuentra en una zona elevada y las vistas desde allí son espectaculares. El campamento cuenta con restaurante y una terraza panorámica desde la que se contempla una enorme extensión del parque.
Nosotros paramos allí para comer y llegamos a distinguir tres rinocerontes en el paisaje mientras estábamos sentados en el restaurante. Estaban lejos, pero fue uno de esos momentos en los que la comida termina formando parte del propio safari porque sigues pendiente de los animales incluso cuando has bajado del coche.
Estábamos tan tranquilos comiendo en el exterior hasta que un mono decidió robarle la comida a otro visitante. Los camareros nos recomendaron entonces que continuáramos comiendo dentro. Afortunadamente, el restaurante tiene grandes cristaleras y pudimos seguir disfrutando de las vistas mientras terminábamos de comer. Si paráis aquí, tened cuidado con los monos porque son rapidísimos.
Hilltop está además relativamente cerca de Memorial Gate, por lo que encajó perfectamente como última parada importante de nuestro recorrido. Desde allí continuamos haciendo safari hacia la salida norte del parque y después nos reincorporamos a nuestra ruta hacia Pongola.

Atravesar Hluhluwe-iMfolozi de camino hacia Esuatini
Para nosotros, una de las grandes ventajas de hacerlo de esta manera fue no tener que regresar a Santa Lucía ni volver sobre nuestros pasos. Entramos por Nyalazi Gate desde el sur, recorrimos parte de iMfolozi y Hluhluwe, paramos a comer en Hilltop y finalmente salimos por Memorial Gate para continuar hacia nuestra siguiente etapa.
Eso sí, si hacéis esta ruta, controlad muy bien el tiempo. Dentro del parque se circula despacio, cualquier avistamiento puede hacer que os detengáis mucho más de lo previsto y las puertas tienen horarios de cierre que deben respetarse. Nosotros además queríamos llegar a Pongola antes de que anocheciera, así que durante la última parte del recorrido procuramos no entretenernos demasiado.
Si vais a permanecer varios días en Santa Lucía, también podéis dedicar una jornada completa exclusivamente a hacer safari en Hluhluwe-iMfolozi y regresar después al pueblo. Pero si vuestra ruta continúa hacia el norte, como ocurría en nuestro caso, atravesar el parque desde Nyalazi Gate hasta Memorial Gate permite incorporar el safari al propio desplazamiento y aprovechar muchísimo mejor ese día.
En nuestro caso fue además una forma estupenda de despedirnos de Santa Lucía y continuar hacia la siguiente parte del viaje. El día anterior habíamos recorrido los humedales, loops y playas de iSimangaliso y ahora cambiábamos completamente de paisaje para atravesar una reserva de safari antes de poner rumbo a Pongola y, al día siguiente, continuar hacia Esuatini.
Si precisamente los safaris son una de las razones principales de vuestro viaje a África, quizá también os interese valorar Kenia. Nosotros, además de ser unos apasionados de los safaris, nos dedicamos profesionalmente a organizar safaris privados y a medida en Kenia, con guía en español. Podéis consultar aquí nuestros safaris en Kenia y contactar con nosotros si queréis que preparemos vuestro viaje.
Cuántos días dedicar a Santa Lucía
Nosotros pasamos dos noches en Santa Lucía y, en nuestra experiencia, es el mínimo que dedicaríamos a esta zona si queréis conocer algo más que los famosos hipopótamos. Todos los viajes tienen un número limitado de días y muchas veces no podemos dedicar a cada lugar todo el tiempo que nos gustaría, así que al organizar una ruta por Sudáfrica inevitablemente hay que elegir y, en ocasiones, dejar alguna visita pendiente.
Con dos noches pudimos hacer el paseo en barco por el estuario, recorrer iSimangaliso hasta Cape Vidal, caminar por el Estuary Boardwalk y aprovechar el día de salida para atravesar Hluhluwe-iMfolozi haciendo safari. Es posible hacer todo esto en dos días, pero el ritmo es bastante intenso y algunas visitas tuvimos que hacerlas con menos tiempo del que nos habría gustado.
También se nos quedó algo pendiente. Queríamos visitar Veyane Cultural Village para conocer un poco más de cerca la cultura zulú. Nuestro plan inicial era hacerlo durante la mañana del día de salida y continuar después hacia Pongola, pero finalmente nos pudo nuestra afición por los safaris y decidimos utilizar ese tiempo para entrar en Hluhluwe-iMfolozi. Me quedé con ganas de conocer el pueblo zulú, aunque reconozco que aquel día nos apetecía muchísimo seguir buscando animales.
Por eso, si tenéis tiempo suficiente, tres noches en Santa Lucía son mejor que dos. Podréis hacer las mismas visitas con más tranquilidad, dedicar algo más de tiempo a Cape Vidal (especialmente si os apetece quedaros en la playa), incorporar la visita cultural y alternar mejor las horas de coche con otras actividades. Especialmente si viajáis con niños, ese día adicional permite llevar un ritmo mucho más relajado.
Y si estáis organizando un viaje en familia y tenéis dudas sobre si hacer un safari con niños es una buena idea, a partir de qué edad o qué país puede resultar más adecuado, en nuestro artículo sobre safaris en África con niños encontraréis nuestra experiencia y recomendaciones después de haber hecho safaris con nuestros hijos en diferentes destinos africanos.
Ahora bien, si para conseguir esa tercera noche tenéis que quitársela a otra parte del viaje, nosotros probablemente preferiríamos mantener dos noches en Santa Lucía y darle ese día extra a Kruger. Después de haber hecho toda nuestra ruta por Sudáfrica, una de las cosas que cambiaríamos sería precisamente pasar más tiempo en Kruger y hacer menos cambios de alojamiento. Al final se trata de repartir los días según vuestras prioridades.
Lo que sí tenemos claro es que no reduciríamos Santa Lucía a una simple parada para ver hipopótamos. iSimangaliso, Cape Vidal, el estuario y la posibilidad de combinar esta etapa con Hluhluwe-iMfolozi fueron precisamente lo que terminó convirtiendo esta zona en una de las sorpresas de nuestro viaje.
De Santa Lucía a Esuatini: noche en Pongola
Después de salir de Hluhluwe-iMfolozi continuamos por la N2 hasta Pongola, donde pasaríamos la noche antes de entrar en Esuatini. Nos alojamos en The Guest House Pongola.
Habíamos valorado entrar en Esuatini por el paso fronterizo de Onverwacht / Nsalitje, situado más cerca de Pongola, pero nos recomendaron utilizar Golela / Lavumisa. Nos explicaron que, al cruzar por Onverwacht / Nsalitje, los primeros kilómetros ya dentro de Esuatini eran por una carretera de tierra, mientras que entrando por Golela / Lavumisa continuaríamos por carretera asfaltada. Por este motivo elegimos finalmente esta segunda opción.
Para llegar a Golela desde Pongola hay que regresar aproximadamente 25 kilómetros por la N2 en dirección a Mkuze y tomar después el desvío hacia la frontera, situada unos 11 kilómetros más adelante. Aun así, decidimos dormir en Pongola porque no hay otras poblaciones importantes en esta zona con una oferta amplia de alojamiento. Encontramos alguna opción por el camino que nos habría evitado parte del recorrido a la mañana siguiente, pero los precios eran bastante más altos, así que finalmente valoramos que nos compensaba alojarnos en Pongola y hacer esos kilómetros de vuelta.
Golela es el nombre del puesto fronterizo del lado sudafricano y Lavumisa el del lado de Esuatini, por lo que ambos nombres corresponden al mismo paso. Nosotros hicimos el recorrido por esta frontera y la carretera nos resultó sencilla. Como no utilizamos Onverwacht / Nsalitje, no podemos valorar personalmente el estado de esa alternativa.
A pesar de tener que retroceder algunos kilómetros por la mañana, Pongola nos pareció una buena opción para dormir por la variedad de alojamientos y los precios que encontramos. Si vais a continuar hacia Esuatini con un coche de alquiler, recordad solicitar previamente a la compañía la autorización necesaria para sacar el vehículo de Sudáfrica y comprobar la documentación, la cobertura y cualquier suplemento aplicable.
Desde allí nosotros continuamos hacia Hlane Royal National Park, la siguiente etapa del recorrido. Después de haber conocido esta zona, volveríamos a incluir Santa Lucía, iSimangaliso y Cape Vidal en una ruta por Sudáfrica, pero dedicaríamos tres noches en lugar de dos. Hluhluwe-iMfolozi dependerá más del tiempo disponible y del peso que queráis dar a los safaris, especialmente si después vais a visitar otros parques como Kruger.
En nuestra ruta completa por Sudáfrica por libre podéis ver cómo encajamos esta etapa dentro de nuestros 23 días, qué hicimos antes y después y cómo distribuiríamos ahora el itinerario después de haber recorrido el país.
Más información para organizar vuestro viaje por Sudáfrica
Si vuestra ruta continúa hacia Kruger, en nuestra guía sobre cómo hacer un safari en el Parque Nacional Kruger os contamos nuestra experiencia recorriéndolo por libre, dónde dormimos, cómo organizamos los días de safari y todo lo que haríamos diferente después de haber estado allí.
Si todavía estáis preparando las primeras etapas del viaje, también podéis consultar nuestra guía de la Garden Route por libre, donde encontraréis nuestra ruta, las paradas que hicimos, alojamientos y toda la experiencia de nuestro recorrido por esta parte de Sudáfrica.
Y si todavía no tenéis claro qué país elegir y vuestra prioridad es precisamente hacer safari, hemos preparado una comparativa basada en nuestra propia experiencia para ayudaros a valorar las diferentes opciones. En nuestro artículo sobre el mejor safari en África comparamos Kenia, Tanzania y Sudáfrica, qué tipo de safari podéis esperar en cada destino y las principales diferencias que encontramos después de haber hecho safaris en los tres países.
